lunes, 22 de agosto de 2016

HAIKUS DE GREGORIO MUELAS Y HEBERTO DE SYSMO

Cruza el paisaje 
la sombra de una nube,
se escucha el viento.

*
un rayo parte
a un árbol milenario,
la lluvia sigue.

*
sobre el azul 
se esfuma su blancura,
luna de día.

*
amanece,
la hiedra se enrosca
en el árbol quemado.

*
en el silencio del bosque
solo se escucha
el rumor de un enjambre.

*
fin de noviembre,
llueve sobre las hojas
secas de ayer.

*
por el camino
sombreado de sauces
no vuelve nadie.

de "La Soledad encendida" Ed. Ultramarina, 2015.



jueves, 11 de agosto de 2016

SEAMUS HEANEY

Casa de verano

I
¿Era el viento de los vertederos
o algo en el calor

que nos seguía los pasos, con el verano agriándose,
y un nido pestilente incubando en algún lugar?

¿De quién era la culpa?, me preguntaba, inquisidor
del aire poseído.

Para de pronto descubrir,
al levantar la estera

que había larvas, moviéndose-
e hirviendo, hirviendo, hirviendo.

II
Mientras arreglo la puerta, con mis brazos
repletos de cereza silvestre y rododendro,
a través de la entrada escucho su perdido
gimotear, que, carraspeando, tintinea
mi nombre, una y otra vez.

Oh amor, he aquí la culpa.

Las flores sueltas entre nosotros
se reúnen, componen
una especie de altar del mes de mayo.

Estos capullos francos y caídos
se tiñen pronto del color de un dulce bálsamo.

Asiste. Unge la herida.

III
Oh atendimos nuestras heridas con corrección
bajo la dulzura hogareña

y yacemos como si la superficie fría de una hoja
nos hubiese dejado sin aliento.

Postulo más y más
curas gruesas, como ahora

cuando te doblas en la ducha
el agua vive cayendo por la pila bautismal de tus pechos.

IV
Con un definitivo
impulso nada musical
largos granos empiezan
a abrirse y se separan

hacia adelante
y de nuevo agotamos
el blanco, pateado
camino al corazón.

V
Mis hijos lloran la calurosa noche extranjera.
Caminamos por el suelo, mi boca podrida se desahoga
contigo y yacemos rígidos hasta que el alba
acude a la almohada, y al maíz, y la viña

que sostiene su plena carga hacia la luz.
Las rocas de ayer cantaban cuando las golpeábamos
estalactitas en las viejas cuevas, goteando oscuridad -
nuestras llamadas de amor pequeñas como un diapasón.



De "Invernando" 1972
Traducción de Vicente Forés y Jenaro Talens


miércoles, 10 de agosto de 2016

NAZIM HIKMET

El quinto día de una huelga de hambre

Si no consigo expresar bien, hermanos,
Lo que quiero decirles,
Tendrán que disculparme:
Siento algunos mareos,
me da vueltas un poco la cabeza.
No es el alcohol.
Apenas, es un poquito de hambre.

Hermanos,
Los de Europa, los de Asia, los de América:
Yo no estoy en prisión ni en huelga de hambre.
Me he tendido en el césped, esta noche de mayo,
Y los ojos de ustedes me miran de muy cerca,
lucientes como estrellas,
En tanto que sus manos
son una sola mano estrechando la mía,
como la de mi madre,
como la de mi amada,
como la de mi vida.

Hermanos míos:
Por otra parte, ustedes nunca me abandonaron,
Ni a mí, ni a mi país,
ni tampoco a mi pueblo.
Del mismo modo que los quiero a ustedes,
ustedes quieren a los míos, lo sé.
Gracias, hermanos, gracias.

Hermanos míos:
Yo no tengo la intención de morir.
Si soy asesinado,
Sé que entre ustedes seguiré viviendo:
Yo estaré en los poemas de Aragón
(en su verso que canta la dicha del futuro),
Yo estaré en la paloma de la paz, de Picasso,
Yo estaré en las canciones de Paul Robeson
Y, sobre todo
y lo que es más hermoso:
Yo estaré en la triunfante risa del camarada,
Entre los cargadores portuarios de Marsella.
Para decirles la verdad, hermanos,
Yo soy feliz, feliz a rienda suelta.



lunes, 8 de agosto de 2016

Reseña sobre "El Nadador nocturno" gentileza de Mar Busquets Mataix

Escuché un día que los tracios pensaban que los poetas tenían al capacidad de invocar los sueños pero una cosa es que te lo digan, escucharlo, y otra cosa muy distinta sentirlo…verlo, que te lo demuestren, porque tras la lectura de “El nadador nocturno”, poemario de Rafael Correcher (Editorial Germanía 2014) llegamos a la convicción de que los poetas tienen la capacidad de invocar la vida de los sueños.
Hay rosas en los muros/pero el viento en la noche/se llevará tus sueños, mi poder de invocarlos.
La mirada del poeta parte de la observación de nuestro mundo…un nadador nocturno, solitario, que se presta a la curiosa tarea de la observación, comprensión, con la sorpresa y extrañeza que produce la contemplación de éste, pero que, sin embargo, también es capaz de sugerir uno nuevo, imaginado, diferente, plagado de imágenes  inéditas que sugieren una multitud de combinaciones de química y estupor, en palabras de Emil Cioran.
Porque partiendo de una mirada pretendidamente objetiva e inocente a nuestro mundo, se subvierte el orden de éste, dando paso a un lenguaje y una realidad onírica sugerida en las imágenes contenidas en este poemario.
¿Podemos pensar que el poeta se distancia de esta manera de la realidad?, muy al contrario, el poeta es capaz de imaginar o sugerir otra emanada de la nuestra, no menos real por imaginada, en la que somos libres para pensar, para llegar al fondo de las cosas para llenar nuestra mirada de todos las verdades que nos son negados día a día…porque es precisamente eso lo que se le pide a la literatura, que sea capaz de desvelar o de crear, no de mimetizar, de transformar la palabra, y quién sabe si el mundo o la vida a través de ella.
No nos equivoquemos, no quiero decir con esto que esta sea un poesía que apuesta por la evasión, el viejo mito del artista encerrado en su torre de marfil, porque nadie es más consciente de la perfectividad del mundo y del hombre que el poeta cuestionándose a sí mismo.
No faltan además poemas explícitamente críticos con una sociedad en ruinas y tan mezquina como la nuestra como el poema titulado Insomnio, aunque hay una crítica más sibilina, más aguda y mordaz que surge de la raíz y es  la que se desprende de cualquier poema que nos sugiere la búsqueda de lo inalcanzable, las respuestas a nuestras preguntas, porque cada poema es una reflexión, una introspección que implica una toma de postura respecto al mundo y, muchas veces, una toma de postura crítica respecto al lugar que creemos nos corresponde en él.
Reflexión que emana de la contemplación de la realidad y su desciframiento para llevar a cabo una crítica al logos porque éste no nos sirve ya que no es capaz de responder a las inquietudes de un ser humano en continua transformación en un mundo en continua transformación.
“Para sobrevivir es necesario pensar todo de nuevo”
El sujeto poético nos ofrece este punto de vista privilegiado desde el que podemos leer o nombrar la realidad de una manera diferente. Punto de vista crítico y subversivo, sin duda.
                                                       Mar Busquets Mataix



lunes, 1 de agosto de 2016

VICENTE GAOS

No, corazón, no te hundas.
Y vosotros, ojos, no queráis cerraros en llanto.
La vida es mucho más larga, mucho más grande de lo que ahora
     supones, mucho más magnánima.
¿Te atreverás a decirle que te debe algo?
Eres tú quien se lo debes todo.
Y aún tendrás que deberle muchas cosas hasta que mueras,
y la muerte misma es un deber que tienes hacia la vida.
Agradece al tiempo que, mucho más sabio que tú, no apresure tus
     horas de dolor ni se demore en tus momentos de dicha,
sino que te los mida con la misma igualdad, con la misma ecuanimidad
     generosa.
Agradece al sol que siga saliendo puntualmente, ajeno por completo a
     ponerse
al compás febril de tu pulso.
Te quejas. Dices que sufres.
Dices que no puedes más.
Aún volverás a sufrir, y a amar, y a sufrir de nuevo,
y a gozar otra vez y otra y otra.
Sólo morirás una vez, eso es lo único que no podrá repetirse,
pero la vida es una continua repetición.
Te ha de dar todavía muchas ocasiones de equivocarte,
y tú has de llegar aún a acertar con el buen momento,
que el mundo te ha de volver a brindar como te lo ha brindado
     ya tantas veces.
¿Dices que estás solo?
No es mirándote al espejo como encontrarás compañía.
Coge el primer objeto que esté a tu alcance,
un vaso, una flor o simplemente el periódico.
Acarícialos, acarícialos.
Levanta la vista, tiéndela alrededor tuyo.
Sí, es verdad que no puedes ver los ojos que tú amas tanto.
Por hermosos que sean no podrán compararse nunca con las estrellas
(a pesar de los poetas románticos).
Habla, habla, pero no contigo.
Déjate de soliloquios y silogismos y sentimentales monólogos.
Habla con el cartero, con el conductor del tranvía
     (aunque esté prohibido);
habla con el niño que está jugando en la acera,
vete a beber unas copas con el primer borracho de la esquina.
¿Creías que el mundo termina donde tú acabas?
Tú eres ya no fin, pero ni siquiera comienzo de ninguna cosa.
No eres comienzo ni de ti mismo.
¿Recuerdas a tu madre?
No la compadezcas: ya murió, ya vivió, ya sufrió y gozó todo aquello
     que le tocó en suerte.
Tú tienes todavía la de vivir, la de seguir vivo.
No tengas ninguna prisa en morirte.
No te esfuerces en buscar lo único que posees seguro.


JOSÉ EMILIO PACHECO

El reposo del fuego
                                      (Don de Heraclito)

Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente:
ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.

Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse,
fuego del aire y soledad del fuego,
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.

Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.

No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.