martes, 23 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD AMIGOS





Assim
pouco a pouco
escolhi
O presente silêncio
Silêncio
tão pouco querido
oh, derradeiro momento
Silêncio
Momento
Silêncio

lunes, 15 de diciembre de 2014

CON VOZ DE MUJER

Miércoles, 17 de diciembre a las 19,30 horas: en LOCA BOHEMIA, Calle Enrique Navarro, 8 de 46020 Benimaclet (Valencia)
JAM POÉTICA: "CON VOZ DE MUJER"
Diseño gráfico cartel: Ana Vázquez Moya.



VICENTE ALEIXANDRE

COMO MOISÉS ES EL VIEJO

Como Moisés en lo alto del monte.

Cada hombre puede ser aquél
y mover la palabra y alzar los brazos
y sentir como barre la luz, de su rostro,
el polvo viejo de los caminos.

Porque allí está la puesta.
Mira hacia atrás: el alba.
Adelante: más sombras. ¡Y apuntaban las luces!
Y él agita los brazos y proclama la vida,
desde su muerte a solas.

Porque como Moisés, muere.
No con las tablas vanas y el punzón, y con el rayo en las
alturas,
sino rotos los textos en la tierra, ardidos
los cabellos, quemados los oídos por las palabras terribles,
y aún aliento en los ojos, y en el pulmón la llama,
y en la boca la luz.

Para morir basta un ocaso.
Una porción de sombra en la raya del horizonte.
Un hormiguear de juventudes, esperanzas, voces.

Y allí la sucesión, la tierra: el límite.
Lo que verán los otros.





jueves, 11 de diciembre de 2014

SAMUEL BECKETT

Muerte de  A. D.

y ahí estar ahí aún ahí
apretado a mi vieja tabla picada en negro como de viruela
durante días y noches molidos ciegamente
de estar ahí de no huir y huir y estar ahí
inclinado a confesar un tiempo que agoniza
haber sido lo que fue hecho lo que hizo
de mí de mi amigo muerto en el día de ayer con el ojo brillante
con los dientes largos jadeando en su barba
devorando la vida de los santos una vida por día de vida
reviviendo de noche sus negros pecados
muerto ayer mientras que yo vivía
y estar allí bebiendo por encima de la tormenta
la culpa del tiempo irremisible
aferrado a la vieja madera testigo de partidas
testigo de regresos

Soy un discurrir de arena que resbala...

soy un discurrir de arena que resbala
entre la duna y los guijarros
la lluvia del verano llueve sobre mi vida
sobre mí vida mía que me persigue y huye
y tendrá fin el día del comienzo

caro instante te veo
en el retroceder de este telón de bruma
donde ya no deberé pisar estos largos umbrales movedizos
y viviré lo mismo que una puerta
que se abre y se vuelve a cerrar

Quisiera que mi amor muriese...

quisiera que mi amor muriese
y que lloviera sobre el cementerio
y las callejas por las que camino
llorando a aquella que creyó que amaba


                           De: Poemas en francés 1947-1949, Traducción de Jenaro Talens 



martes, 9 de diciembre de 2014

CARLOS MORALES DEL COSO



EL VIEJO
                                                                  a Ángel Crespo

Cuando las cosas se van, cuando las cosas
recogen sus cosas del armario,
y dicen que se van,
y por última vez en la puerta se vuelven,
y sus ojos te dejan -llamándote- en los ojos,
y tú no les contestas
porque hay lluvia en el pecho,
porque una voz te llama
pasando su lengua por tu mano,
y ese viento
con su rabo feliz ahuyentando la vida,
y esa luz de pronto, esa luz airada
golpeando de pronto
la ventana con sus dientes -llamándote-,
luz que entra
y al llegar a la cama se detiene
y te observa en medio de lo oscuro
como águila al conejo que asustado bajo la zarza llora.
Es inútil levantar la mano. La mano no se mueve.
Inútil es también abrir la boca.
La boca no puede cantar, la boca no sabe cantar
cuando las cosas te miran
y no te reconocen y dicen que se van,
que nada queda ya que las retenga en casa,
nada de cuanto hubo, nada que no sea
ese viejo austero y recostado como un bronce
que mirando al Sur bajo la salicaria duerme,
y en cuyo ojos fríos los pájaros viene a morir,
y no lo saben.

de "El Libro del Santo Lapicero"
Valdepeñas, 2000




sábado, 6 de diciembre de 2014

ZBIGNIEW HERBERT

Leer la mano

Todas las líneas descienden al valle de la palma
hasta un hueco en que burbujea la diminuta fuente del destino
Aquí está la línea de la vida
Mira recorre como una flecha
el horizonte de los cinco dedos iluminados por su corriente
que se levanta venciendo todos los obstáculos
y nada es más hermoso ni más fuerte
que su lucha por seguir adelante

Comparada con ella qué indefensa la línea de la fidelidad
como un grito en la noche un río en el desierto
concebido en la arena y muriente en la arena
Tal vez continúa más abajo de la piel
parte el tejido de los músculos y penetra en las arterias
para que de noche podamos ver a nuestros muertos

allá abajo allá adentro donde la memoria y la sangre fluyen
tiros de minas pozos cámaras
llenos de oscuros nombres

Esta colina no estaba aquí
Después de todo recuerdo
que había un niño de tan redonda ternura como si
una lágrima ardiente de plomo
hubiera caído en mi mano
Después de todo recuerdo el pelo
la sombra de una mejilla
frágiles dedos y el peso de una cabeza durmiente

¿Quién destruyó el nido, quién apiló
el monte de indiferencia que no estaba aquí?

¿Por qué no pones la palma de tu mano
contra tus ojos?

Nosotros echamos la suerte
Estamos aquí para saber  





De "Informe sobre la ciudad sitiada"
Traducción de José Emilio Pacheco
Universidad Autónoma Metropolitana
Azcapotzalco, D.F, México   1992

jueves, 4 de diciembre de 2014

LECTURA DE POEMAS

Valencia, Librería Bartleby (Calle Cádiz, 50) próximo martes día 9 de diciembre, a las 19,30 horas lectura de poemas a cargo de Mar Busquets Mataix y Rafa Correcher.


Había un tenue 
sabor a antiguo
cuando al intentar tu nombre
te vertías, imprevisible,
en la eterna penumbra de palabras.


...

No existe el tiempo
el día es largo
y tú me hablas
de lo que jamás supe,
de que la vida no es corta
ni larga,
de que la vida es, sencillamente,
y nos deja ser
a su lado
y así somos eternos presentes,
navegantes eternos.
...

Que al encontrarte te perdiera
demuestra la existencia de los agujeros negros
y de la materia oscura.



Mar Busquets Mataix


Porque el agua carece de memoria
reparte sus sentidos,
busca tras los espejos
discretos minerales
como la plata antigua de los peces.


...

Tus ojos son como casas vacías.

Inmensos cementerios
color verde.
...

Por tu pupila,

en círculos,
un pequeño albatros
transparente

vuela.



Rafa Correcher