sábado, 31 de mayo de 2014

GEORGE OPPEN




Definición teológica

Un cuarto pequeño, el piso barnizado

haciendo una L alrededor de la cama,

lo que es o es cierto como la

felicidad

ventanas abriéndose sobre el mar,

la baranda pintada de verde del balcón

contra las rocas, los arbustos y el mar corriendo.

Traducción: Francisco Leal


viernes, 30 de mayo de 2014

CHARLES TOMLINSON

La puerta


Muy poco

se ha dicho

de la puerta, una de

sus hojas vuelta hacia el aguacero

de la noche, y la otra

hacia el temblor y el brillo de la lumbre.


El aire, encerrado

tras esta cubierta

en el libro del cuarto,

se llena con las páginas

sucesivas de oscuridad y fuego

mientras el viento empuja los paneles o revuelve la llama.


No solo

el rompeolas

de la tormenta, sino la repentina

frontera de nuestros encuentros, apariciones,

y dueña de tanto espacio

como la vista a través de un dolmen.



Pues las puertas

son a la vez marco y monumento

al tiempo consumido,

y muy poco

se ha dicho

de nuestras idas y venidas a través de ellas.



Traducción: Jordi Doce







miércoles, 28 de mayo de 2014

ADA SALAS

EL FRÍO ha convocado a la ceniza.
No es oro el amarillo que pone sobre el cielo
un rictus lívido.
Nos tirita la lengua.

Y sin embargo anduve miles de millones
para llegar aquí
y quitarme una a una la piel de los zapatos
los jirones de ropa (no, perdón, dije sombra)

hasta quedarme en hueso

en palabras que suenen
como suena la caña de los huesos
cuando silba por ellos la verdad
de la sangre.

El frío ha convocado a la ceniza

pero insisto he venido hasta aquí
para quedarme.
Ya en otro tiempo dije no es éste
nuestro tiempo. Pero lo haremos
nuestro.
Con palabras hirientes que penetren
en él y palpiten
con él.

Prepárate por tanto para el grito.

Para que todo
suene
como suenan los cuerpos que se abren
para darle a otro cuerpo
la soledad
el blanco aburrimiento y la pasión
la plenitud la ira
el amor y la muerte.

Como suena
la lluvia

sobre el rostro llagado del desierto.

De "Esto no es silencio" (Hiperión 2008)





ESPERANZA ORTEGA

Ahora sólo tienes una vida

Ahora sólo tienes una vida

bajas las escaleras
agitas tu pregunta como un pañuelo blanco
quedan sobre el tablero
peones poco ágiles y fichas sin valor

has desmigado el pan
has dejado que el agua te escurra entre los dedos
¿te das cuenta?
ahora sólo tienes una vida

vuelves a oír la voz del visitante
no la dejes morir
abre la puertecilla de su jaula
permite que acompañe a la bandada de los estorninos
la belleza
asoma en las rendijas de este gesto imposible
su rastro es tortuoso y su fulgor
alumbra hasta el abismo sin lámpara ni estrella

pero toda ella cabe
en el cielo minúsculo
de tus manos vacías.


De "Mudanza" 1994


sábado, 24 de mayo de 2014

RAFA CORRECHER

Retrato I


Tú eres presagio
sin abrir en el gesto
enlutado 
de mi boca.

Una cerilla vuelta del revés,

apenas un espacio entre los libros.

Y estoy perdido. Reticente,
espero la derrota
o volver a nacer en tu cristal,

porque detrás de ti
esta ciudad tan sólo es una nube,

lejas de barro que caminan
con reglas de dudosa exactitud,

extraños;

espejos sin embargo
que reflejan
el texto que ahora dictas en mi oído.


martes, 20 de mayo de 2014

DYLAN THOMAS

Y la muerte perderá su dominio

Y la muerte perderá su dominio.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte perderá su dominio.


Versión de Waldo Rojas 



domingo, 18 de mayo de 2014

GONZALO ROJAS

Carta del suicida 
Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
porque ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales, y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre, así me acueste
o me levante, y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante,
así toque mi cítara para engañarme, así
se abra una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra, 
y se arrojen unas sobre otras hasta consumirse,
juro que ella perdura, porque ella sale y entra
como una bala loca,
me sigue adonde voy y me sirve de hada,
me besa con lujuria
tratando de escaparse de la muerte,
y, cuando caigo al sueño, se hospeda en mi columna
vertebral, y me grita pidiéndome socorro,
me arrebata a los cielos, como un cóndor sin madre
empollado en la muerte.





viernes, 16 de mayo de 2014

CESARE PAVESE

Tienes rostro de piedra esculpida

Tienes rostro de piedra esculpida,
sangre de tierra dura,
viniste del mar.
Todo lo acoges y escudriñas
y rechazas
como el mar. En el corazón
tienes silencio, tienes palabras
engullidas. Eres oscura.
para ti el alba es silencio.

Y eres como las voces
de la tierra -el choque
del cubo en el pozo,
la canción del fuego,
la caída de una manzana;
las palabras resignadas
y tenebrosas sobre los umbrales,
el grito del niño- las cosas
que nunca pasan.
Tú no cambias. Eres oscura.

Eres la bodega cerrada
con la tierra removida,
donde el niño entró
una vez, descalzo,
y que siempre recuerda.
Eres la habitación oscura
en la que se vuelve a pensar siempre,
como en el patio antiguo
donde nacía el alba.


De "La tierra y la muerte"




MAR BUSQUETS MATAIX

Ese que soy, también llamado noche
entrando en ti
en la mitad del sueño,
entrando, ese que soy,
pariendo los instantes diminutos
que habrán de sostenernos,
flor de almendro
tan blanca contra el cielo,
levedad y luz

que habrá de contenernos.

(Del poemario "Esbozos" Editorial Germanía, 2014)


RAFAEL COLOMA

A Isabel Piñón

DE MANERA SILENCIOSA

(To Miles Davis forever and ever)



Era una estancia con cuadros tan obscuros
que parecían traer los miedos de la noche.

Las contraventanas retenían la ira del sol
que galvanizaba
el esmalte de los pinos
y el letargo del estanque.

Bajo aquellos techos de iglesia sentíamos
casi frío.

Nada de lo que allí sucedía era inútil
o sin substancia.

Fuimos todas las personas del Verbo.

Y así fue durante todo el verano.

Miles Davis nos dejaba hacer
de manera silenciosa.

(Del poemario "Las lunas de Miles Davis" Editorial Germanía, 2014)





MARI CARMEN SÁEZ

L'enyorança és un ocell que vola sota
les últimes llampades del sol,
el soroll d'una vesprada en allunyar-se
entre converses aferrades a l'asfalt,
la remor del vent sobre els vidres.

És anar de passada pels indrets
on l'absencia reompli el buits,
és descobrir de sobte un repic de campanes
soterrades pel costum del vespre.

L'enyorança es una llàgrima
que mai no acaba de caure.


(Del poemari "El Costum dels crepuscles" Editorial Germanía, 2014)






CHARLES SIMIC

Escena callejera

Un muchachito ciego
con un letrero de papel
prendido en su pecho.
Demasiado pequeño para estar fuera
mendigando solo,
pero allí estaba.

Este extraño siglo
con sus matanzas de inocentes,
su vuelo a la luna,
y ahora él aguardándome
en una ciudad extraña,
en una calle donde me perdí.

Al oírme aproximar,
se sacó un juguete de goma
de la boca
como para decir algo,
pero no lo hizo.

Era una cabeza, la cabeza de un muñeco,
muy mordisqueado,
la levantó para que la viera.
Los dos sonrieron con una mueca.

(De "Hotel Insomnia", 1992)

miércoles, 14 de mayo de 2014

MAR BUSQUETS MATAIX

para Alma Malher y Oskar Kokoschka


Enciende esa luz
o apágala, da igual
si  al final es posible
este baile de alondras pequeñitas
raudo y atroz, casi salvaje
de mordernos, agarrarnos y soltarnos,
de estrecharnos, y tomarnos.

Enciende esa luz,
o apágala da igual,
Y ve quitándome
todas las máscaras
muy sutilmente
y no te deshojes
si te toco o grito
                        contra el mundo
que nos lleva en su giro,
que nos lleva.

(del poemario "Esbozos", Editorial Germanía 2014)




Oskar Kokoschka "La novia del viento"